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D.O. Campo de Borja

RESUMEN

La denominación de Origen Campo de Borja atesora entre sus vinos auténticas joyas en las que la variedad garnacha alcanza todo su esplendor. Vinos tintos monovarietales que están gozando de un amplio prestigio en todo el mundo por su muy definida personalidad, calidad y complejidad que los convierten en algo único en el panorama vinícola internacional. Los viñedos son cultivados sobre tres zonas diferenciadas que aportar al vino la máxima expresión en función de las mismas.

SITUACIÓN GEOGRÁFICA

Su zona de producción se encuentra situada en el noroeste de la provincia de Zaragoza, en la comarca del Campo de Borja. La componen 16 municipios.

La DO Campo de Borja puede clasificarse en tres zonas:

- En la zona baja, con altitudes entre 350 y 450 metros, nos encontramos suelos pardo-calizos y garnachas tanto en formación tradicional en vaso, como en espaldera. Es la zona de maduración más temprana y comprende los viñedos de Magallón, Pozuelo de Aragón... Sus vinos son cálidos, potentes y muy aromáticos.

- La zona media se caracteriza por tener la mayor concentración y densidad de viñedo. Comprende los viñedos situados entre los 450 y 550 metros de altitud. Se encuentran los suelos de las terrazas del río “La Huecha”, afluente del Ebro y todos los suelos cascajosos y arcillo-ferrosos. Allí se encuentran los viñedos de Ainzón, Borja, Fuendejalón.... en un relieve de suaves laderas y buena exposición al sol. Sus vinos son muy complejos, intensos, estructurados y carnosos.

- La zona alta de la D.O., cuyos viñedos se extenden desde los 550 a los 700 metros de altitud, corresponde a las estribaciones del Moncayo. Corresponden a los viñedos situados en las zonas altas de Ainzón y Fuendejalón, así como a los municipios de Tabuenca, El Buste o Vera. Sus vinos son finos, su9les y elegantes.

HISTÓRIA

La historia de los vinos de la D.O. Campo de Borja está ligada, indiscutiblemente, a la de una comarca con gran tradición vitivinícola desde antaño. La primera referencia relaticava a la vid que consta en la documentación estudiada en los archivos del Monasterio de Veruela, son las donaciones de las viñas de Magallón en el año 1203, lo que nos hace suponer que ya exisean viñedos desde tiempos mucho más lejanos. Sin lugar a dudas, los abades y monjes del Monasterio de Veruela fueron los arefices del mantenimiento de la tradición y del desarrollo del cultivo de la vid.
La tradición histórica de las bodegas es igualmente larga, destacando desde las bodegas del propio Monasterio a las innumerables bodegas particulares existentes en todos los municipios de la zona, situadas en montes o cabezos cercanos a los pueblos o incluso bajo las propias casas, tradición que sigue conservándose hasta hoy.
En los años 50 y debido a las dificultades de los particulares para comercializar el vino de la zona, nació el cooperativismo. Se formaron seis cooperativas elaboradoras de vino que agrupan hoy la mayor parte de la producción de la Denominación de Origen.
La historia sigue su curso y es en 1978 cuando se reglamenta la D.O. “Campo de Borja”, aprobándose los estatutos que la reglamentan.

TAMAÑO

La D.O. Campo de Borja es algo pequeña, cuenta con 7.308,1559 hectáreas registradas y cultivables (6.931,8527 ha de variedades tintas y 376,3032 blancas) y 19 bodegas adscritas.

CLIMATOLOGÍA Y PROPIEDADES DEL SUELO DE LA ZONA

Clima

La comarca de Campo de Borja es una comarca de clima muy continental, con influencia atlántica invernal -cuya característica más destacable es el viento del noroeste “Cierzo”, frío y seco- y con influencia estival mediterránea. Estas particulares características climáticas confieren unas peculiaridades únicas y diferenciadoras de otras zonas productoras de vino.
Los contrastes térmicos diurnos y estacionales son muy acusados, con temperaturas extremas. La precipitación es escasa, situándose en un promedio de 350mm. en zonas bajas, hasta 450mm. en zonas más elevadas.
Pertenece al Somontano Ibérico, del que forma parte como una subcomarca estructurada alrededor del Valle del Huecha. El relieve corresponde a una sucesión de altiplanicies de altitud comprendida entre los 350 y 700m., de topograja suave con ondulaciones de muy amplia curvatura.
La parte occidental se muestra más accidentada por la presencia de los contrafuertes del macizo del Moncayo, monte que influye notablemente en clima de la zona, dando carácter a sus vinos.

Suelo

Una de las características que más están influyendo en el conocimiento de la zona y que contribuye al buen cultivo del viñedo es el estudio de sus suelos.
Los suelos que predominan en la D.O. son suelos pardocalizos y suelos de terraza, con pedregosidad media, buen drenaje, niveles medios de materia orgániza y ricos en nutrientes. También existen suelos arcillo-ferrosos en las laderas más próximas al Moncayo, donde la pedregosidad es mayor. Constituyen suelos muy indicados para el cultivo del viñedo con producciones de calidad.

VARIEDADES DE UVAS CULTIVADAS

La uva predominante de la D.O. es la garnacha. De las casi 5.000 hectáreas de garnacha, más de 2.000 tienen edades comprendidas entre 30 y 50 años, cuyas producciones son bajas, pero inmensamente apreciadas enológicamente, por la complejidad estructural y aromática que proporcionan a los vinos.

Las variedades autorizadas son:

Tintas: garnacha tinta, tempranillo, mazuela, garnacha tintorera, cabernet sauvignon, merlot y
syrah.
Blancas: macabeo, garnacha blanca, moscatel de alejandría, moscatel de grano menudo y chardonnay.

CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DE LOS VINOS DE ESTA ZONA

Si algún matiz define a los vinos del Campo de Borja es su singular equilibrio, producto del rico contraste presente en la zona y de la firme voluntad de aunar modernidad y tradición en unos vinos intensos, con nítidos aromas frutales, energía y personalidad.
En la Denominación de Origen se elaboran vinos blancos, rosados, tintos jóvenes, crianzas, reservas, grandes reservas. Así como cavas de gran tradición y vinos de licor (moscateles y mistelas).
Los vinos blancos elaborados con macabeo y chardonnay, son en boca, de delicado aroma, frescos y agradables.
Los rosados, nacidos mayoritariamente de la variedad garnacha, son vinos muy afrutados, con acentuados aromas florales y frutales de gran calidad y constituyen un gran potencial de esta zona.
Entre los tintos destacan los monovarietales de garnacha, así como los que combinan esta variedad con tempranillo, cabernet, syrah y merlot.
Los tintos jóvenes, elaborados tanto como monovarietales de garnacha, como en combinación con otras variedades como tempranillo, merlot, syrah y cabernet, son vinos en los que destacan sus aromas frutales y florales de gran calidad; en boca se muestran carnosos, intensos y sabrosos. Son vinos con carácter en los que se imprimen rasgos y matices de modernidad.
Los crianzas, reservas y grandes reservas del Campo de Borja, después de someterse al proceso de envejecimiento en madera de roble y botella, resultan equilibrados, redondos y aterciopelados. También se elaboran ricas mistelas y moscateles, así como cavas.

D.O. Castilla y León

IGP (Indicación Geográfica Protegida) Vinos de la Tierra de Castilla y León

Resumen

La I.G.P. «VINO DE LA TIERRA DE CASTILLA Y LEÓN» surge recientemente, en el año 2000, y tiene como objetivo amparar a vinos, bodegueros y bodegas de calidad y que no se encuentran amparadas en ninguna otra Denominación de Origen en todo el territorio castellano-leonés.

Cuenta con la influencia del clima de esta zona, en el que predomina el mediterráneo-semiárido-continental. Por su parte, los suelos son muy variados y sus características dependen de la situación concreta.

MÁS INFORMACIÓN.

Situación geográfica

La zona de producción de los vinos amparados por la I.G.P. «VINO DE LA TIERRA DE CASTILLA Y LEÓN» está formada por la totalidad de los municipios de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.

Castilla y León está formada por una meseta con ligera inclinación Este-Oeste, rodeada de sistemas montañosos: al Norte, la Cordillera Cantábrica; al Noreste, el Sistema Ibérico; al Sur, el Sistema Central y al Noroeste, los Montes de León.

Esta configuración geográfica le otorga un cierto aislamiento interior marcado por la altitud (más del 98% de su territorio está por encima de los 600 m).

Historia

La I.G.P. de Vinos de la Tierra de Castilla y León surge a raíz del impulso de grandes bodegueros tradicionales en su zona. En su haber, encontramos bodegas de más de cien años, sus vinos destacan por la calidad y por una gran materia prima, rica en variedades de uvas diferentes, como pueden ser las variedades blancas como la verdejo, o las variedades tempranillo, tinta de Toro y prieto picudo entre las tintas.

Nace con la intención de amparar a vinos, bodegueros y bodegas de calidad y que no se encuentran amparadas en ninguna otra Denominación de Origen en todo el territorio castellano leonés. Se trata de la única I.G.P. (Indicación Geográfica Reconocida) en Castilla y León. Su reconocimiento data del año 2000.

Climatología y propiedades del suelo de la zona

El Clima en Castilla y León presenta características intermedias entre continental y mediterráneo.

Los principales parámetros que definen el clima de esta zona son:

• Temperaturas:

− medias máximas: 17-18º C.

− medias mínimas: 5º C.

− extremas: -10º C a 37º C.

• Periodo de heladas entre 180 y 220 días (de octubre a mayo; con heladas tardías que se dan con relativa frecuencia y que son muy negativas para algunos cultivos como el viñedo).

• Régimen de precipitaciones: de 350-500 mm en la zona de llanura; más de 550 en la zona de transición y en la zona de montaña, puede distinguirse entre la baja montaña (entre 500 y 1.000 mm de precipitación anual) y la alta montaña (entre 1.000 y 1.500 mm).

El clima predominante en Castilla y León es, por tanto, de tipo Mediterráneo semiárido continental, caracterizado por unos inviernos largos y fríos y unos veranos cortos, cálidos y secos, por un régimen de precipitaciones escasas y desigualmente repartidas a lo largo del año, así como por el extenso periodo de heladas, con frecuentes heladas tardías y marcadas oscilaciones térmicas entre el verano y el invierno y entre el día y la noche.

Los suelos presentan las siguientes características, en función de zona:

• En las Zonas de Montaña (por encima de 1.000 m), los suelos son cambisoles húmicos, buenos para el aprovechamiento forestal y ganadero.

• Las Zonas de Penillanura, que son las zonas donde los ríos van encajados y sus valles, presentan suelos de carácter ácido, que se sitúan en la parte Oeste y Suroeste de la región. Dan lugar a ecosistemas adehesados.

• Y finalmente, la Depresión del Duero, que es la zona agrícola por excelencia. Aquí, se diferencian:

− Las zonas de transición, con suelos ácidos formados por materiales del cuaternario antiguo, situadas en el Oeste.

− Los páramos, que se caracterizan por presentar suelos básicos, calizos, con buenas propiedades físicas y químicas, poco profundos y con elevada pedregosidad. Son buenos terrenos para el cultivo de cereales.

− Las campiñas, que se caracterizan por presentar suelos con perfiles poco diferenciados, estructura poco estable, pobres en materia orgánica, con texturas francas, franco-arcillosas (al norte del Duero, en la zona de Tierra de Campos) o arenosas, franco-arenosas (al Sur del Duero, La Moraña, la Comarca de Peñaranda…). Son zonas aptas para cultivo de cereales en secano.

− Por último, las vegas, con suelos aluviales, que pueden llegar a ser muy fértiles en función del clima y de la disponibilidad de regadío.

Es precisamente en la Depresión del Duero, también en la zona de transición, donde están situadas las principales zonas vitivinícolas.

Variedades de uvas cultivadas

Variedades de uva blanca:

Variedades recomendadas: albillo mayor, albillo real, viura y verdejo.

Variedades autorizadas: rojal, albarín blanco, albariño, chardonnay, malvasía castellana,

gewürztraminer, godello, montúa, moscatel de alejandría, hoscatel de grano menudo, hondarrabi, zuri, palomino, riesling, sauvignon blanc, treixadura y viognier.

Variedades de uva tinta:

Variedades recomendadas: garnacha tinta, juan garcía, mencía, prieto picudo y tempranillo.

•  Variedades autorizadas: bruñal, cabernet sauvignon, garnacha roja, garnacha tintorera, graciano, malbec, merenzao, merlot, hondarrabi beltza, petit verdot, pinot noir, rufete y syrah.

Características básicas de los vinos de esta zona

Generalmente, las notas de cata varían, pero suelen cumplir:

  • En fase visual se presentarán limpios, sin turbidez, ni partículas en suspensión. Presentarán colores brillantes dentro de la gama que corresponda a su tipo de elaboración, sin síntomas de oxidación, salvo los vinos que hayan sido sometidos a crianzas oxidativas.
  • En fase olfativa presentarán aromas limpios y francos, con notas afrutadas, florales y/o herbáceas, cuando se trate de vinos jóvenes y con aromas característicos de la crianza en madera de roble, cuando se trate de vinos con envejecimiento.
  • En fase gustativa se presentarán equilibrados y sin defectos de sabor.

En función del tipo de vino:

  • Los vinos blancos jóvenes son frescos y afrutados, con gran presencia en boca, lo que les diferencia de una manera especial de los vinos blancos jóvenes que se elaboran en otras regiones.
  • Los vinos rosados, especialmente los que se elaboran en las zonas tradicionales para este tipo de vino, son frescos, con aromas a frutas rojas y con un agradable paso de boca. Si son de prieto picudo, resultan muy especiales, con un importante cuerpo y recuerdo frutal en la vía retronasal. También la aguja que conservan algunos, les da un toque especial.
  • Los vinos tintos son potentes, con aromas a fruta madura, gran carga de materia colorante, buena estructura y gran capacidad para crianzas largas.
  • Los vinos espumosos, aunque se han empezado a elaborar más recientemente, resultan frescos, delicados y con un perfil aromático complejo marcado por la variedad y las notas propias de la crianza con las lías.
  • Los vinos de aguja corresponden a una elaboración muy tradicional en algunas zonas de Castilla y León. Suelen ser vinos rosados, con mayor intensidad de color, frescos, gran viveza, acentuada por la aguja y mayor estructura en boca.
  • Por último, los vinos de licor y de uva sobremadura: Vinos con grado alcohólico elevado, procedentes de uvas muy maduras o sobremaduradas. Presentan aromas complejos, con rasgos de crianzas oxidativas, en muchos casos. Con características que nos recuerdan a las elaboraciones tradicionales de Andalucía Occidental.
D.O. Ribera del Duero

Resumen

La D.O. Ribera del Duero se sitúa en el norte español y alberga una longitud de 115 kilómetros. Procede de una tradición vinícola que data de 2000 años atrás y que logra ser reconocida en 1982, siendo una de las más modernas en el panorama español. De influencia climática mediterránea de carácter continental, con suelos limosos y arcillosos que permiten la elaboración de un vino de calidad y toques modernos.

Situación geográfica

Situada en Castilla y Leon, la D.O. Ribera del Duero se caracteriza por abarcar 115 kilómetros situados entre las provincias de Burgos, Soria, Segovia y Valladolid. El punto céntrico de la denominación es Aranda de Duero, situada en la provincia de Burgos. Su situación en el norte peninsular le otorga un clima mediterráneo cuyo carácter primordial es la continentalidad, que unido a la tradición vinícola y al esfuerzo de los participantes, logran elaborar vinos tintos y rosados de gran calidad.

Historia

La Historia de la Ribera del Duero ha ido paralela a la unión de la viña y el vino, al fruto de unas cepas que marcan su paisaje, la personalidad de sus gentes y su cultura.
Es necesario remontarse nada menos que 2.000 años para encontrar la primera referencia vinícola de la zona: un mosaico romano de 66 metros cuadrados, considerada la pieza con alegorías báquicas más grande de la Península, que fue descubierto en Baños de Valdearados durante la vendimia de 1972.
La Denominación de Origen, tal como hoy la conocemos, surge tras la iniciativa de una serie de viticultores y bodegueros preocupados por impulsar los viñedos y la calidad de los caldos de la Ribera del Duero. El primer Acta que se recoge en los libros del Consejo Regulador data del 23 de julio de 1980, fecha en la que este Organismo actuaba con carácter provisional.
Dos años después, el 21 de julio de 1982, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación otorgó a la Ribera del Duero la Denominación de Origen y aprobó su primer Reglamento.
Desde entonces, la puesta en marcha de nuevas prácticas de cultivo, la introducción de las más modernas tecnologías para la elaboración del vino y los rigurosos procesos de control aplicados desde el Consejo Regulador han hecho de la Ribera del Duero un sinónimo de calidad.

Tamaño

La denominación abarca 115 kilómetros de ribera comprendidos entre Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. Esta denominación posee 102 municipios adscritos: 60 en Burgos, 4 en Segovia, 19 en Soria y 19 en Valladolid. Cuenta con casi 280 bodegas adscritas.

Climatología y propiedades del suelo de la zona

Las específicas condiciones climatológicas que caracterizan el cultivo de la vid en la Ribera del Duero, tienen gran influencia a lo largo del ciclo vegetativo de las viñas, desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de la planta y la maduración de la uva. De esas especiales condiciones depende, en gran medida, la calidad de los vinos obtenidos.
La climatología de la Ribera del Duero se caracteriza, en líneas generales, por una pluviometría moderada-baja (400-600 mm como promedio de lluvia al año) que, unida a sus veranos secos e inviernos largos y rigurosos y con acusadas oscilaciones térmicas a lo largo de las estaciones, la enmarcan dentro de un clima mediterráneo cuyo carácter primordial es la continentalidad.
La Ribera del Duero se localiza en la gran meseta septentrional de la Península Ibérica, formada por un gran zócalo antiguo arrasado y, en parte, recubierto por sedimentos terciarios. El mayor volumen de estos sedimentos está constituido por capas más o menos lenticulares de arenas limosas o arcillosas, y destaca la alternancia de capas, tanto de calizas como de margas e, incluso, de concreciones calcáreas.
La cuenca ribereña, formada durante el Mioceno, presenta niveles horizontales, suavemente ondulados, limitados por la erosión diferencial, y convertidos hoy al estado de penillanura. El relieve de la zona oscila entre las lomas interfluviales, con cotas de 911 metros, y los valles, con una altura topográfica situada entre los 750 y 850 metros.

Variedades de uvas cultivadas

En la DO Duero se cultivan variedades tintas como el tempranillo, la merlot, la malbec o la garnacha tinta, y variedades blancas como la albillo.

TEMPRANILLO

Características vitícolas

Excepcional adaptación. Seno peciolar cerrado, envés arañoso-velludo. racimos compactos de doble hombro y tamaño medio.
Características organolépticas
Vinos de fuerte coloración violácea. Destacan aromas a mora que se conjuntan con frutos negros del bosque. Tanino estructurado a dulce en sobremaduración, acidez media.

MERLOT

Características vitícolas

Adaptación media, difícil cuajado, escasa producción. Hojas medianas de seno peciolar abierto, envés arañoso y peciolo gabro. Racimos medios y sueltos de bayas medio azuladas. Maduración tardía.
Características organolépticas
Vino de acidez media, destacan aromas de fruta negra conjuntada con matices de frutos secos. Tanino medio.

MALBEC

Características vitícolas

Adaptación media, poca producción. Hojas muy grandes orbiculares, con seno peciolar de bordes tangentes y envés arañoso en ovillo. Racimos medios, sueltos de pedúnculos y pedicelos rojizos y bayas pequeñas. Brotación tardía.
Características organolépticas
Vino de acidez alta, destacan aromas de fruta negra conjuntada con matices de balsámiscos mentolados. Tanino medio.

GARNACHA TINTA

Características vitícolas

Adaptación muy buena, alta producción, bajo grado. Hojas grandes orbículo-cuneiformes de seno peciolar frecuentemente abierto en V. Nervios y peciolos verdes, racimos medios, compactos y de maduración muy tardía.
Características organolépticas
Vinos aromáticos en los que predomina la fresa madura, de escaso color y acidez media. Tanino medio. Potencial oxidativo alto.

ALBILLO

Características vitícolas

Adaptación muy buena, pronta maduración, media producción, grado medio como variedad blanca. Porte erguido, color de epidermis amarillo pardo. Hojas coriformes de seno peciolar frecuentemente abierto en U. Envés arañoso, de nervios velludos y peciolo glabro. Racimos medios, sueltos con bayas doradas de piel muy fina.

Características organolépticas

Vinos aromáticos en los que predominan las frutas de pepita y hueso, manzana y melocotón, de color muy sutil, entre el amarillo paja pálido y el pálido acerado. Acidez media.

Características básicas de los vinos de esta zona

TINTOS

Se elaboran con un mínimo del 75% de la variedad tempranillo, también conocida como tinta del país o tinto fino. En cualquier caso, la participación en estos vinos de la variedad tinta del país, sola o junto con cabernet-sauvignon, merlot y malbec, no deberán ser inferior al 95%. En consecuencia, la variedad garnacha tinta, al igual que la albillo, no se pueden utilizar en más de un 5% para la elaboración de estos vinos.

ROSADOS

La elaboración de los vinos rosados se efectúa con un mínimo del 50% de las variedades de uva tinta autorizadas.

Tipos de Vino

TINTO JOVEN

Vino sin permanencia en madera o con un paso por barrica inferior a 12 meses. Llega al mercado pocos meses después de la vendimia.

Fase visual

Muestra un rojo guinda muy intenso con importantes ribetes azulados, añil, violeta y púrpura. Ligeros matices rubí, con gran intensidad de color, muy vivo.

Fase olfativa

En nariz presenta aromas primarios acentuados y densos, en la gama de la fruta madura y bayas silvestres (mora, zarzamora, frambuesa…).

Fase gustativa

Amplio en boca y pleno de sabores. Ofrece un importante aporte tánico, complementado con una equilibrada acidez que le confiere viveza.

TINTO CRIANZA

Vino que ha permanecido un mínimo de 12 meses en barrica de roble y se comercializa con posterioridad a partir del 1 de octubre del segundo año tras la vendimia.

Fase visual

Presenta colores que evolucionan de un profundo picota intenso al rojo guinda. Destacados tonos violáceos en capa fina que evidencian aún matices de juventud.

Fase olfativa

Sobre una intensa base frutal, sus aromas ensamblan con los matices propios de maderas nobles, abarcando desde los especiados de vainilla, regaliz o clavo, hasta los tostados y torrefactos.

Fase gustativa

En boca resulta carnoso, estructurado y redondo. De componente tánica equilibrada, su paso en boca es aterciopelado, pleno de sabores, manifestando una amplia persistencia y potente retronasal.

TINTO RESERVA

Es un vino con 36 meses de envejecimiento entre barrica y botella, cumpliendo un mínimo de 12 meses en barrica. Llega al mercado con posterioridad al 1 de diciembre del tercer año tras la vendimia.

Fase visual

De lenta evolución cromática y capa intensa, sus tonalidades varían del rojo picota granate al rojo rubí.

Fase olfativa

Intenso y elegante. Presenta profundos aromas de fruta sobremadura y confitada combinados con otros como cuero, almizcles, minerales y balsámicos.

Fase gustativa

Carnoso, potente y equilibrado, resulta amplio y robusto en boca. Vía retronasal larga y persistente que potencia los aromas propios del envejecimiento.

TINTO GRAN RESERVA

Es un vino con 60 meses de envejecimiento entre barrica y botella, cumpliendo un mínimo de 24 meses en barrica. Llega al mercado con posterioridad al 1 de diciembre del quinto año tras la vendimia.

Fase visual

Capa alta con base rojo cereza, apreciándose una amplia gama de tonalidades: desde el rojo granate hasta el rubí, pudiéndose observar matices teja en capa fina.

Fase olfativa

Sobre una base de frutas compotadas, presenta aromas complejos de todas las series. Los aromas terciarios adquiridos durante su envejecimiento sugieren una amplia gama de matices: tostados, maderas nobles, especias...

Fase gustativa

Su firme estructura y gran equilibrio realza la persistencia y elegancia de este vino. A pesar del tiempo transcurrido, mantiene una evidente viveza y armonía que confirman su acreditada longevidad.

ROSADO

Fermentado en ausencia del hollejo de la uva, puede disfrutarse poco tiempo después de la vendimia.

Fase visual

Presenta un tono rosa fresa, con destacables matices rosa grosella y tenues irisaciones violáceas en capa fina.

Fase olfativa

Aromas frutales con matices característicos de bayas silvestres y fruta madura, típicos de las variedades tempranillo y albillo.

Fase gustativa

Resulta afrutado y fresco, manifestando una atractiva acidez que le caracteriza.

D.O. Ca. Rioja

Situación geográfica

La Rioja y las regiones limítrofes de Navarra y Álava forman una zona privilegiada para el cultivo de la vid y para la elaboración de vinos de alta calidad con personalidad única y gran aptitud para la crianza.

La zona de producción de la Denominación de Origen Calificada Rioja está situada en el Norte de España, a ambos márgenes del río Ebro. Los accidentes geográficos han contribuido a conformar una región natural perfectamente delimitada y diferenciada de las que le rodean. Las 63.593 hectáreas de viñedo aceptadas administrativamente en la Denominación se distribuyen en el territorio de las tres provincias ribereñas del curso alto del Ebro: La Rioja (43.885 has.), Álava (12.934 has.) y Navarra (6.774 has.). Y como curiosidad, hay una finca que pertenece a la Comunidad Autónoma de Castilla-León.

La Denominación se extiende por 144 términos municipales concretos (118 en La Rioja, 18 en Álava y 8 en Navarra) en los que se ubican los terrenos que el Consejo Regulador considera aptos para la producción de uva con la calidad necesaria.

Historia

La civilización de la vid y el vino era una realidad en las tierras riojanas hace más de dos mil años. Hasta Gonzalo de Berceo, primer poeta de la lengua castellana, ensalzaba en sus versos las virtudes del vino riojano.

Los vinos de Rioja están amparados por la Denominación de Origen más antigua de España y la primera en recoger el sello de Calificada. Cuando a finales del siglo XIX nace el Rioja moderno y se dota de identidad propia el nombre de un producto vinculado a su origen, surge la preocupación de los viticultores y elaboradores riojanos por proteger tal identidad de "usurpadores y falsificadores". Este temor se soluciona mediante el reconocimiento oficial el 6 de junio de 1925 de la Denominación de Origen Rioja.

La concesión de la Calificada, recibida en abril de 1991 siendo la primera de España, era el obligado reconocimiento al serio y continuado esfuerzo realizado por el sector vitivinícola riojano para alcanzar las más ambiciosas metas de calidad.

Su Reglamento establece la demarcación de la zona de producción, las variedades de uva que pueden ser cultivadas, los rendimientos máximos permitidos, las técnicas de elaboración y crianza, etc. El Consejo Regulador es la entidad encargada de fomentar y controlar la calidad de los vinos amparados, promocionar su imagen y defender los intereses del sector, cuyos representantes integran el órgano de Gestión del Consejo.

Tamaño

La D.O. Ca. Rioja cuenta con 592 bodegas inscritas situadas a lo largo de las 63.593 hectáreas de viñedos que ampara la Denominación.

Climatología y propiedades del suelo de la zona

Toda la zona se beneficia de la confluencia de dos climas opuestos como son el atlántico y el mediterráneo, que proporcionan temperaturas suaves y precipitaciones anuales algo superiores a los 400 l/m2, condiciones idóneas para el desarrollo de la vid.

El propio reglamento reconoce la existencia de tres subzonas con características vitivinícolas diferenciadas:

  • En la Rioja Alavesa (denominada así por ser la zona que pertenece a la Denominación de Origen Rioja enclavada en la provincia de Álava) predominan la influencia del clima atlántico y los suelos arcillo calcáreos situados en terrazas y pequeñas parcelas.
  • En la Rioja Alta (zona que discurre en el cauce alto del río Ebro, desde Logroño hacia el Noroeste) también predomina el clima atlántico, mientras que sus suelos se reparten entre los arcillo-calcáreos, arcillo-ferrosos y aluviales.
  • La Rioja Baja (área que recorre el cauce bajo del río Ebro, desde Logroño hacia el sureste) posee un clima más seco y cálido debido a la influencia mediterránea, predominando en ella los suelos aluviales y arcillo-ferrosos.

El tipo de suelo más característico de Rioja también resulta muy adecuado para una viticultura de calidad, ya que tiene una estructura equilibrada (arenas, limos y arcillas), es ligeramente alcalino, pobre en materia orgánica y con moderada disponibilidad hídrica durante el verano.

De acuerdo con los rendimientos máximos permitidos por el Reglamento a fin de optimizar la calidad de los vinos, la producción media actual de la Denominación se sitúa entre 280 y 300 millones de litros, de los que el 90% corresponde a vino tinto y el resto a blanco y rosado.

 

Arcillo-calcáreos

Arcillo-ferrosos

Aluviales

Zonas que abarcan

Rioja Alavesa, la Sonsierra y terrenos de Rioja Alta

Terrenos repartidos por toda la geografía de la Denominación de Origen

Terrenos repartidos por toda la geografía de la Denominación de Origen cercana a los ríos

Extensión respecto al total

25%

25%

50%

Características del terreno

Estructura en terrazas y pequeñas parcelas

Alomado Rojizo y fuerte, con roca dura y profunda

Llano, con bastante profundidad y canto rodado. Grandes parcelas

Variedades de uvas cultivadas.

Las variedades permitidas para su cultivo por la D.O. Ca. Rioja son:

TEMPRANILLO

Considerada autóctona de Rioja, es la variedad más característica de esta Denominación, fundamento de la identidad de sus vinos tintos y una de las grandes variedades nobles del mundo. Ocupa más del 75% de la superficie de cultivo y es enológicamente muy versátil, capaz de producir vinos con largo envejecimiento, muy equilibrados en grado alcohólico, color y acidez, y con un paladar franco, suave y afrutado, que evoluciona a aterciopelado cuando envejece.

GARNACHA TINTA

Variedad de origen español que mayor superficie ocupa en el mundo; en Rioja complementa al Tempranillo por sus características aromáticas y su cuerpo. Rica en extracto y con buena graduación alcohólica, el vino obtenido depende mucho de las condiciones ambientales (integral térmica) y de cultivo (producción), pues mientras en zonas cálidas da el tipo de vino por el que más se le conoce, en zonas frescas proporciona unos vinos muy interesantes y equilibrados, ideal para la elaboración de rosados.

GRACIANO

El Graciano es una variedad autóctona muy poco extendida en otras zonas, cuya demostrada complementariedad con el Tempranillo para el envejecimiento le ha convertido en una variedad de futuro para Rioja, donde la superficie de cultivo ha aumentado considerablemente en los últimos años, aunque sin alcanzar el protagonismo que tuvo antes de la filoxera. Ofrece vinos con importante acidez y contenido polifenólico, ideales para la crianza, cuyo aroma es muy peculiar, superior en intensidad al resto de las variedades de Rioja.

MAZUELO

Hay constancia del cultivo de esta variedad en Rioja desde hace varios siglos, pero hoy ocupa apenas un 3% de la superficie de la Denominación. Aunque corta en aromas, produce vinos con abundantes taninos, acidez elevada y color estable, lo que la convierte en un buen complemento del Tempranillo para vinos de largo envejecimiento. En el mundo se le conoce con la denominación principal de Carignan Noir, dado su origen francés.

MATURANA TINTA

Presenta un racimo pequeño y compacto, así como bayas también pequeñas. En cuanto a los parámetros del vino, su intensidad de color y contenido en antocianos son elevados, tiene una acidez alta y grado probable medio. En el análisis sensorial destaca su color rojo violeta; aromas de carácter vegetal típicos varietales, con predominio de pimiento verde y también balsámicos y de especias; su paladar es estructurado en el que destaca la acidez y astringencia, con persistencia media. Al no cultivarse en ningún otro lugar del mundo, su cultivo resulta muy interesante para aumentar la originalidad, diferenciación y diversidad de los vinos de Rioja.

VIURA

Principal variedad blanca cultivada en Rioja, es más productiva que las variedades tintas y ofrece vinos afrutados, con aroma floral y notable grado de acidez, ideal para la elaboración tanto de blancos jóvenes como de crianza. Este envejecimiento en madera constituye una forma de elaboración tradicional del vino blanco de Rioja, que en los últimos años se ha enriquecido mediante la fermentación en barrica del mosto con sus lías. Más conocida en España como Macabeo.

MALVASÍA DE RIOJA

Hay muchas Malvasías en el mundo, pero no se consideran sinonimias de la Malvasía de Rioja, que posee interesantes posibilidades para la obtención de blancos de gran calidad. El racimo maduro es de color amarillo rojizo y produce un vino muy interesante, dotado de untuosidad y gran intensidad aromática.

GARNACHA BLANCA

Es la variedad que menos superficie ocupa de todas las autorizadas en Rioja y puede proceder de una mutación de Garnacha tinta. Variedad muy parecida en su comportamiento enológico a la Garnacha tinta (vinos alcohólicos y ricos en extracto, pero escasos en aroma y acidez), cultivada en zonas frescas produce un vino agradable y con buena acidez.

TEMPRANILLO BLANCO

Esta variedad procede de una mutación genética natural a partir de un solo sarmiento de una cepa de Tempranillo Tinto, localizada en 1988 en un viñedo viejo de Murillo del Río Leza (La Rioja). El racimo es de tamaño mediano y suelto, con la baya también mediana y de forma ligeramente aplastada. La acidez total se mantiene elevada, destacando el alto contenido en ácido málico. Sus vinos presentan una concentración elevada en compuestos volátiles con aromas afrutados. En el análisis organoléptico presenta una excelente calidad, como la Tempranillo tinta de la que procede. De color amarillo verdoso, el aroma se describe como varietal característico, afrutado intenso a plátano, cítricos y frutas tropicales, y también floral y terpénico. Su paladar es equilibrado, con estructura y persistencia media-larga. No existe en ningún otro lugar del mundo.

MATURANA BLANCA

Es la variedad más antigua de la que se tiene conocimiento escrito en Rioja, pues se cita ya en 1622. Es una variedad bastante fértil con el racimo pequeño, la baya también pequeña y de forma elíptica. Las características más destacables de la variedad Maturana Blanca son su bajo pH y alta acidez, con alto contenido en ácido tartárico y bajo en potasio. Estas características compensan el alto grado que puede llegar a alcanzar esta variedad. En el análisis organoléptico presenta muy buena valoración. Los vinos de Maturana Blanca han sido descritos como de color amarillo verdoso; aromas afrutados a manzana, plátano y cítricos, y también notas herbáceas; paladar ligero, pero equilibrado, con sensación de acidez y suave amargor final, con persistencia media.

TURRUNTÉS DE RIOJA

Es frecuente la confusión del nombre Turruntés con la variedad gallega Torrontés y tampoco tiene nada que ver con la variedad cultivada en Argentina. El racimo es de tamaño medio y compacto, con las bayas medianas y esféricas y las más expuestas al madurar adquieren un color dorado con manchas oscuras. El grado es bajo y la acidez alta, con pH bajo y alta concentración en ácido tartárico y baja en potasio. El vino se describe de color amarillo pajizo con tonos verdosos; aromas afrutados con notas predominantes de manzana, destacándose igualmente su carácter vegetal y algo herbáceo; paladar ligero, con acidez y amargor, así como persistencia medio-corta.

CHARDONNAY

Es la variedad más conocida del mundo, equivalente al Cabernet en los tintos, la más cultivada para vinos blancos de calidad en el mundo. De origen borgoñón, se la conoce también con los nombres de "morillon blanc", "beaunois", "weisser"... aunque el de "Chardonnay" es el que más se ha internacionalizado. La cepa es poco productiva, con racimos pequeños o medianos, que producen vinos de gran finura e intensidad aromática, de color amarillo con reflejos verdosos. Su alto extracto seco y su escaso nivel de oxidación hace que esta variedad sea idónea para el envejecimiento en barrica.

SAUVIGNON BLANC

Es una variedad que forma parte del elenco internacional de variedades de calidad del vino blanco, considerada después de la chardonnay la variedad más fina entre las blancas de origen francés. Su racimo es muy pequeño, compacto y alado, con pedúnculo muy corto. Baya pequeña de forma esferoidal, hollejo de consistencia media y color amarillo verdoso. Pulpa consistente y de gran intensidad aromática. Hoja pequeña orbiculada y abultada. El envés del limbo es velloso, en ovillo. Produce vinos elegantes, secos y ácidos.

VERDEJO

Variedad autóctona de la Denominación de Origen Rueda, es la variedad blanca española que ha experimentado un mayor desarrollo. De racimo pequeño, pedúnculo visible y baya mediana-pequeña con forma elíptica corta, piel gruesa de color verde-amarillo y pulpa verdosa. Las hojas son orbiculares de color verde oscuro con algo de brillo. El aroma y sabor de la Verdejo tiene matices de hierba de monte bajo, con toques afrutados de sensación ligeramente dulcificada por su potente alcohol y contrarrestada con su excelente acidez. El extracto es perceptible por su volumen y su característico toque amargoso, que proyecta en boca un destello de originalidad, acompañado de una gran expresión frutal.

Características básicas de los vinos de esta zona

Hoy Rioja es una de las Denominaciones de Origen del mundo que mayores garantías ofrece respecto a la calidad y autenticidad de sus vinos, y una de las pocas que exige el embotellado en origen para toda su producción.

Sus vinos son de estilo muy variado, desde los más clásicos hasta los más modernos, desde pequeños viticultores que elaboran vinos de “de terroir” hasta grandes bodegas que embotellan millones de botellas. Sus cualidades únicas para el envejecimiento son admiradas por los consumidores de todo el mundo. Estas características de sus vinos varían en función de la subzona dónde se producen:

SUBZONAS

INFLUENCIA CLIMÁTICA

EXTENSIÓN APROXIMADA DE VIÑEDO

CARACTERÍSTICAS DE LOS VINOS

RIOJA ALTA

Atlántica

26.786 hectáreas

  • Grado medio
  • Cuerpo y acidez total elevada
  • Aptos para el envejecimiento en barrica

RIOJA ALAVESA

Atlántica y mediterránea

12.934 hectáreas

  • Tintos de graduación y acidez total media
  • Aptos tanto para el consumo (vinos jóvenes obtenidos por maceración carbónica) como para el envejecimiento en barrica.

RIOJA BAJA

Mediterránea

24.873 hectáreas

  • Tintos y rosados con mayor graduación y extracto
  • Aptos tanto para el consumo a corto plazo como para el envejecimiento en barrica
D.O. Rueda

Resumen

La D.O. Rueda es una denominación situada en Castilla y León que abarca 74 municipios. En ella predomina la creación de vinos blancos de calidad. Se caracteriza por el cultivo de la variedad autóctona, la verdejo, una variedad antigua de la que se estima que su origen, aún no teniendo testimonios escritos de ello, puede coincidir con el reinado de Alfonso VI (siglo XI). En esa época se repobló la cuenca del Duero con cántabros, vascones y mozárabes, siendo estos últimos los que con mayor probabilidad trajeron la variedad verdejo a España.

Situación geográfica

La zona de producción amparada por la D.O. Rueda se encuentra en la Comunidad de Castilla y León y está integrada por 74 municipios, de los cuales 53 se sitúan al sur de la provincia de Valladolid, 17 al oeste de la provincia de Segovia y 4 al norte de la de Ávila.

Las diferentes variedades de uva cultivadas están repartidas de manera irregular por los distintos términos municipales que conforman la D. O. Rueda. Sin embargo, el viñedo alcanza su mayor concentración e intensidad en los términos municipales de La Seca, Rueda y Serrada. Es el viñedo de la variedad verdejo el que mayor superficie ocupa.

Historia

La Denominación de Origen Rueda fue reconocida el día 12 de enero de 1980 por Orden del Ministerio de Agricultura, siendo la primera Denominación de Origen reconocida en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, tras varios años trabajando por el reconocimiento y protección de su variedad autóctona: la verdejo.

Cuenta con unos medios naturales muy favorables para la producción de vinos de alta calidad, siendo una zona especializada en la elaboración de vinos blancos, de amplio reconocimiento internacional. Desde el 5 de agosto de 2008 los vinos tintos y rosados también se encuentran amparados por la Denominación de Origen Rueda fecha en la que se publica el actual reglamento de la Denominación en el Boletín Oficial de Castilla y León.

Tamaño

Cuenta con 66 bodegas en la actualidad; 21 en Rueda, 1 en Aldeanueva del Codonal, 17 en La Seca, 1 en Matapozuelos, 1 en Medina del Campo, 1 en Montejo de Arévalo, 4 en Nava del Rey, 2 en Nieva, 1 en Olmedo, 3 en Pozaldez, 1 en Puras, 1 en Rubí de Bracamonte, 2 en Santiuste de San Juan Bautista, 4 en Serrada, 1 en Torrecilla de la Abadesa, 1 en Valdestillas, 1 en Villafranca de Duero, 1 en Villanueva de Duero y 2 en Villaverde de Medina.

Climatología y propiedades del suelo de la zona

Clima

La D.O. Rueda se eleva entre 700 y 800 metros sobre el nivel del mar, con tierras llanas pero altas, que soportan inviernos fríos y muy largos, primaveras cortas con heladas tardías y veranos calurosos y secos, sólo alterados por inoportunas tormentas. Este factor obliga a las cepas a buscar sus recursos hídricos en lo más hondo del subsuelo, más que en otras zonas de Europa.

La vegetación brota tardíamente, con podas hasta el mes de marzo, incluso abril. Las lluvias son escasas alcanzando unos mínimos de 300 litros y unos máximos de 500 litros anuales.

La diferencia de temperaturas entre el día y la noche, es el secreto del equilibrio entre el azúcar que la uva gana con el sol y la acidez que se no pierde gracias a las frescas noches. La insolación llega a las 2.600 horas anuales que serían excesivas si no fuera por la maduración tardía de la uva.

Por su latitud, la zona de Rueda queda enclavada en el ámbito mediterráneo. Sin embargo, por su altitud, se declara de influencia continental.

Suelo

La D. O. Rueda se sitúa en el sector central de la depresión que forma el río Duero, constituyendo una altiplanicie de suaves relieves y vertientes sometidas a los vientos atlánticos y formando amplias terrazas aluviales y diluviales en los márgenes del Duero y de sus afluentes Trabancos, Zapardiel y Adaja.

Son tierras pardas, ricas en calcio y magnesio, de fácil laboreo y pedregosas, con una buena aireación y drenaje y afloraciones calizas en las cotas más altas de las ondulaciones. Permeables y sanas, su textura varía de areno-limosa a limosa.

El pH. de sus tierras oscila entre 7 y 8. Este sustrato geológico ha evolucionado en superficie hacia suelos pardos sobre depósitos alóctonos pedregosos, dando lugar a los típicos terrenos “cascajosos” donde se asientan los mejores viñedos de la D.O. Rueda.

Variedades de uvas cultivadas

La D.O. Rueda es una de las pocas zonas vinícolas europeas especializadas en la elaboración de vino blanco y en la protección y desarrollo de su variedad autóctona, la verdejo.

Permiten las siguientes variedades:

Blancas:

Verdejo

De hoja pequeña-media, pentagonal, seno peciolar medio, poco abierto en lira, envés glabro, nervios y peciolo con densidad de pelos nula o muy baja. Racimo mediano, de pedúnculo muy corto. Bayas medianas, generalmente esféricas o elípticas cortas y sus pepitas suelen ser algo grandes, destacando al trasluz cuando se observa la uva.

El aroma y sabor de la verdejo tienen matices de hierba de monte bajo, con toques afrutados y una excelente acidez. El extracto, factor de personalidad de los grandes vinos blancos, es perceptible por su volumen y su característico toque amargoso que proyecta en boca un destello de originalidad, acompañado de una gran expresión frutal. Son vinos de gran armonía, cuyo recuerdo tras el paso por boca invita a continuar con la degustación.

Sauvignon Blanc

Originaria del Loira francés, hizo acto de presencia en los años 70. Añade un componente floral con aromas de pomelo y frutas de la pasión, frente al toque pedernal de la Sauvignon del Loira, diferencias debido principalmente a la mayor cantidad de horas de sol si lo comparamos con el Loira y Burdeos. Sin embargo, tienen en común el periodo vegetativo corto, que en la zona francesa se debe a la latitud septentrional y en la castellana a la altitud.

Hoja pequeña, pentagonal. Racimos pequeños y compactos. Baya elíptica ancha que madura antes que las demás. La D.O. Rueda es pionera en la adopción de esta variedad francesa, lo que le aporta un carácter moderno e internacional a esta comarca.

Viura

Con su reputación riojana, comenzó a cultivarse en la zona en la década de los 50, época donde el modelo clásico del blanco pasaba por la barrica de madera. Esta variedad ponía el toque aristocrático de vino de mesa castellano, ya que eran tiempos en los que las virtudes de la verdejo estaban aún por descubrir y se cultivaba a la vez.

Esta cepa llamada macabeo en Cataluña, posee hoja media -grande pentagonal, de envés arañoso y velludo. Racimos de medios a grandes y bayas muy esféricas de zumo agridulce y que maduran más lentamente. Se utiliza en los vinos blancos del tipo “Rueda”, junto con la variedad verdejo, a los que aporta mayor ligereza y un punto de acidez.

Palomino Fino

En los años 30, comienza a plantarse en la zona la variedad palomino fino, origen de los vinos generosos de flor, con mayor rendimiento que otras variedades y capaz de dar vinos semejantes a los de Jerez, muy demandados por aquel entonces. Así se convierte en la variedad mayoritaria de la comarca de Medina por aquella época (el C.R.D.O. Rueda no permite nuevas plantaciones de esta variedad, ya que por su carácter neutro no aporta las características necesarias para la elaboración de los vinos de calidad actuales).

Hojas medias-grandes. Racimos medios-grandes. Fruto de tamaño mayor que la verdejo. Bayas doradas y pruinosas.

Tintas

Tempranillo o tinto fino

Racimo medio-grande, de forma cilíndrica, compacto y con alas. Bayas esféricas de tamaño pequeño, color azul-negro y pulpa blanda. Hoja grande de forma pentagonal, haz verde oscuro, casi negro y envés afelpado.

Cabernet sauvignon

Racimo pequeño, forma cilíndrica, compacto y a veces alado. Bayas esféricas de tamaño pequeño, color azul-negro muy oscuro y sabor ligeramente herbáceo. Hojas medianas de forma orbicular-pentagonal con senos muy pronunciados.

Merlot

Racimo pequeño, forma cilíndrica, compacto y a veces alado. Bayas esféricas de tamaño pequeño, color azul-negro muy oscuro y sabor ligeramente herbáceo. Hojas medianas de forma orbicular-pentagonal con senos muy pronunciados.

Garnacha

Racimo medio, forma tronco-piramidal, muy compacto y alado. Baya esférica de tamaño medio, color violeta oscuro, de pulpa con mucho jugo e incoloro. Hojas medianas de forma pentagonal con senos laterales muy poco marcados.

Características básicas de los vinos de esta zona

Blancos:

Rueda verdejo

Vino blanco elaborado con un 85% mínimo de la variedad verdejo, aunque frecuentemente es monovarietal. Son vinos de color amarillo pajizo, con gran potencial aromático y muy elegante en nariz. Aromas frutales con matices anisados y a hinojo. Con cuerpo y estructura al paladar, con gran frutuosidad así como un toque amargoso característico de la variedad. Vinos blancos secos y con una graduación mínima de 11,5°.

Rueda Vino elaborado con un 50% mínimo de la variedad verdejo. Las características de la verdejo están más diluidas por la presencia de las otras variedades. Frescos, suaves y florales, con una graduación mínima de 11°.

Rueda Sauvignon Vino blanco elaborado con un mínimo del 85% de la variedad sauvignon blanc. De gran intensidad aromática y recuerdos a frutas tropicales, características de esta variedad. Su paso por la boca es agradable y posee un largo postgusto. Con una graduación mínima de 11°.

Rueda espumoso Se obtiene según el método tradicional de segunda fermentación en botella y un período de crianza en botella no inferior a 9 meses. En esta elaboración la verdejo desarrolla un gran potencial de frutosidad y delicadeza. Según sean Secos o Semisecos se elaborarán con un mínimo del 50% de uva verdejo y si son Brut o Brut Nature se elaborarán con un mínimo del 85% de uva verdejo. Con una graduación mínima de 11,5°.

Rueda Dorado Vino de licor, seco, obtenido por crianza oxidativa. Debe permanecer en roble, al menos, los dos últimos años inmediatamente anteriores a su comercialización. Color dorado con aroma y sabor ligeramente tostados por su larga oxidación en madera. De graduación no inferior a 15°.

Rosado

Vino elaborado a partir de un mínimo del 50% de las variedades tintas autorizadas. Limpio, brillante y transparente. Color rosa-fresa. Aroma intenso y frutal, recuerda a la frambuesa, grosella y mora. Sabroso, estructurado, vivo y pleno de sabores, con una graduación mínima de 11°. Su temperatura óptima de servicio es de 8°C.

Rosado espumoso: Elaborado a partir de un mínimo del 50% de las variedades tintas autorizadas. Se obtiene según el método tradicional de segunda fermentación en botella y un periodo de crianza en botella no inferior a 9 meses. Su graduación mínima será de 11,5°.

Vino tinto

Tinto joven: Vinos que no están sometidos a procesos de envejecimiento o, que, si lo están, no cumplen los plazos establecidos para ser Crianza. Color rojo carmín intenso, con tonos violáceos. Aromas limpios, mostrando el potencial aromático de frutas silvestres. Su temperatura óptima es de 18 °C.

Tinto Crianza: Vinos con un período de envejecimiento no inferior a veinticuatro meses, de los cuales seis meses, como mínimo, lo será en barrica de roble. Limpio y brillante. Color rojo cereza y reflejos ligeramente pardos. Aromas frutales y de madera. Su temperatura óptima de servicio es de 18° C.

Tino Reserva: vinos con envejecimiento en barrica de roble y botella durante un período total de treinta y seis meses como mínimo, con una duración mínima de crianza en barrica de roble de doce meses. Brillante y aromas complejos. Sabor de regalices, cuero y aromas, en general, más curados y maduros que el Crianza.

Tinto Gran Reserva: con crianza de veinticuatro meses como mínimo en barrica de roble, seguida y complementada de un envejecimiento en botella de treinta y seis meses como mínimo. Rojo rubí atractivo y brillante, elegante en aromas y de gran intensidad. Fondos especiados y torrefactos. Es un vino redondo, aterciopelado y de taninos muy finos.

D.O. Valdeorras

Resumen

Valdeorras, la comarca más oriental de la provincia de Ourense, está situada en la Galicia próxima a la provincia de León, en el noroeste de España. Compuesta por nueve municipios: A Rúa, A Veiga, Carballeda, Larouco, O Barco, O Bolo, Petín, Rubiá y Vilamartin, es reconocida desde 1945 como Denominación de Origen Valdeorras. La calidad de los vinos de Valdeorras, la convierten en todo un referente en el sector y despiertan el interés nacional e internacional, por una región donde el vino se convierte en expresión máxima de la tierra, abanderando su esencia en una botella.

Situación geográfica

Valdeorras, la comarca más oriental de la provincia de Ourense, está situada en la Galicia próxima a la provincia de León, en el noroeste de España.

La historia geológica de la comarca provocó que gran parte de su suelo esté compuesto por pizarras, cuarcitas y esquistos.

Durante los últimos 2.500 millones de años, Valdeorras sufrió numerosos cambios climáticos y etapas glaciares que dejaron numerosas huellas en las zonas montañosas, constituyendo un paisaje natural único, con la formación de terrazas fluviales y un fuerte encajonamiento de los cauces.

Hoy en día, la comarca está compuesta por nueve municipios: A Rúa, A Veiga, Carballeda, Larouco, O Barco, O Bolo, Petín, Rubiá y Vilamartin. Exceptuando A Veiga, todos disponen de explotaciones vitícolas que dotan al territorio de una singularidad única.

Las zonas de producción ocupan gran parte de las cuencas de los ríos Sil, Xares y Bibei. En ellas, el clima es más seco que en el resto de Galicia, mezclándose la influencia atlántica con rasgos de la continental. La temperatura media es de unos 11ºC y el índice de lluvias oscila entre los 850 y los 1.000 mm. anuales

Historia

La tradición vitícola de Valdeorras se remonta a la época romana. Al amparo de un microclima mediterráneo-oceánico, los romanos, plantaron viñedos y construyeron lagares. Dieron así origen a una cultura, hoy secular, en la atención de la viña y la elaboración de exquisitos vinos, a los que cantaron romeros y peregrinos de camino a Santiago.

Desde aquella época, el arduo camino recorrido por viticultores y elaboradores fue dando sus frutos hasta conseguir que, en el año 1945, se reconociese la Denominación de Origen Valdeorras por Orden Ministerial. La Entidad, nació con la vocación de trabajar en la recuperación de variedades autóctonas como el godello y la mencía, siendo sus líneas fundamentales de actuación las de apostar por la calidad, impulsar el control, facilitar la promoción y buscar nuevos caminos de expansión y comercialización.

Tras años de esfuerzo investigador, de implantación de nuevas tecnologías y la modernización del proceso de producción, se ha conseguido que los vinos de Valdeorras estén entre los mejores de España y que se exporten a los cinco continentes.

Hoy en día, la responsabilidad de elaborar los vinos amparados por la D.O. Valdeorras recae en las bodegas inscritas en el Consejo Regulador: son los hombres y mujeres que las regentan quienes han conseguido aunar tradición secular y modernidad para mantener y garantizar el origen y la calidad de unos vinos que son la máxima expresión del sentir de una tierra.

Tamaño

La denominación cuenta con 17 bodegas en A Rúa, 5 en Larouco, 4 en Petín, 4 en Rubiá, 6 en O Barco, 2 en O Bolo y 8 en Vilamartín, lo que hace un total de 46 bodegas adscritas a la Denominación de Origen Valdeorras.

Climatología y propiedades del suelo de la zona

La climatología en la D.O se caracteriza por la influencia del clima mediterráneo-oceánico (con influencia atlántica) en el que predominan inviernos fríos, veranos cálidos y otoños y primaveras suaves.

Clima ideal para vinos secos de primera calidad con un óptimo por encima de los 450 m. de altitud, siendo Valdeorras privilegiada al situarse toda la comarca entre los 300m y los 700m de altitud, y estando así toda ella en la Zona I de Winkler, con una integral térmica eficaz (Winkler- Amerine) de entre 1300-1500.

Las temperaturas oscilan entre los 8ºC de mínima a los 33ºC de máxima, estando la temperatura media en los 11ºC anuales. Las precipitaciones oscilan los 850-1000mm anuales, siendo exigidos un mínimo de 600 a 800mm anuales para el cultivo.

La insolación total varía entre los 2.100-2.200 puntos. Además, entre marzo y septiembre, alcanza los 1.450, óptimos para la maduración.

Los suelos son variados, desde los pizarrosos, poco profundos, pasando por los graníticos, más ricos en arena, hasta los que se asientan sobre sedimentos y terrazas, donde abundan los cantos rodados. En esta diversidad de terrenos se aprecian, fundamentalmente, dos vinos monovarietales. El más emblemático, el blanco de godello, es de fino aroma afrutado, color amarillo, dorado o pajizo, buena estructura en boca y con una graduación alcohólica media de 12, 5º. En tintos destacan los elaborados con mencía, de intenso color púrpura y elegante aroma afrutado, ligeros y sabrosos, con buen equilibrio alcohol-acidez, apetitosos y de retrogusto intenso y prolongado.

Clasificación de los suelos:

Aluviales-LLanura

Se dan en O Barco y A Rúa, donde se conjugan el arrastre milenario de sedimentos por el río Sil, y limos y arcillas empujados desde las pendientes por las aguas de escorrentía. Mayoritariamente son de textura franca, con tendencia limosa y a veces con arcilla en profundidad. Estos terrenos, ricos en nutrientes, provocan producciones importantes, manifestando en menor porcentaje, los caracteres propios de la variedad cultivada.

Aluviales-Terraza

Terrazas que están colgadas de 4 a 10 metros del río Sil. Aparecen en lugares como Entoma, Sobradelo, Viloira y Valencia do Sil, y están formadas por gravas redondas, arena, arcillas y limos pardos y grises. Son superficies con buen drenaje, calientes y que proporcionan vinos de menor acidez al mantenerse la temperatura alta por las noches.

Arcillo-Ferrosos

Muy presentes en Valdeorras, principalmente en zonas altas de A Rúa, Vilamartín y Rubiá, toleran una gran retención de agua, lo que da lugar a la formación de charcos y, por tanto, de suelos fríos. Los vinos de más calidad, en este tipo de terrenos, proceden de arcillas mezcladas con sílice o limo. Cuando estos suelos tienen un alto nivel de arcilla suelen ser ricos en nutrientes, permitiendo obtener buenas y equilibradas producciones.

Calizos

Los afloramientos de formaciones carbonatadas aparecen en la mitad norte de la comarca, en los municipios de O Barco y Rubiá. Son suelos arcillo-calcáreos, con la ventaja de esponjarse en invierno para recibir agua y cerrarse en verano para retenerla. Permiten obtener vinos de calidad, con potencial para el envejecimiento, manifestando muy intensamente los caracteres propios de la variedad cultivada.

Graníticos

El granito es una roca presente en A Rúa, O Bolo, Petín y Larouco. Los suelos de estas zonas son sueltos, con textura franco-arenosa, y posibilitan maduraciones suaves: por el día irradian calor y por la noche se enfrían más pronto. Esta diferencia de temperatura permite incrementar los valores de azúcar con la luz solar y evita pérdidas de acidez durante las noches. Estas características favorecen la obtención de unos vinos más florales, no muy minerales, con gran carácter varietal, que alcanzan una fase óptima para el consumo antes que los obtenidos en suelos pesados (arcillo-calcáreos o arcillo-ferrosos).

Pizarrosos

El sustrato geológico de Valdeorras está representado, mayoritariamente, por esquistos y pizarras ordovícicas y silúricas con frecuentes bandas de arenisca. Los suelos de pizarra son poco profundos (30-50 cm), con abundantes piedras, sobre todo en superficie, y con texturas en general limosas.

Los viñedos cultivados en ellos, proporcionan vinos de componentes aromáticos y sápidos, muy sutiles y con marcado carácter mineral. Son terrenos calientes que potencian el grado alcohólico y la complejidad de las uvas.

Variedades de uvas cultivadas

Las variedades de castas autorizadas son: para los blancos, con preferencia, el godello, y, además, dona branca y palomino o Jerez. Para los tintos, preferentemente, mencía y sousón, aunque también brancellao, merenzao o María Ardoña, negreda, garnacha tintorera, Alicante, tempranillo y grao negro.

Propiedades de cada variedad:

- Uva blanca

Época de floración: Temprano

Tipo de baya: Ovalada Corta

Madurez: Muy Precoz

Resistencia a enfermedades: Media

- Dona Branca

Época de floración: Media-Tardía

Tipo de baya: Ovalada

Tamaño: Grande

Madurez: Precoz

Resistencia a enfermedades: Baja

- Palomino fino

Época de floración: Temprano

Tipo de baya: Ovalada

Tamaño: Medio

Madurez: Tardía

Resistencia a enfermedades: Nula

- Mencía

Época de floración: Temprano

Tipo de baya:Ovalada Corta

Fertilidad: 15

Madurez: Temprana

Resistencia a enfermedades: Media

- Merenzao

Época de floración: Muy Temprano

Tipo de baya: Esférica

Fertilidad: 10

Madurez: Muy Temprana

Resistencia a enfermedades: Poca

- Brancellao

Época de floración: Tardía

Tipo de baya: Ovalada Corta

Fertilidad: 13

Madurez: Tardía

Resistencia a enfermedades: Media

- Sousón o tintilla

Época de floración: Media-Temprano

Tipo de baya: Esférica

Fertilidad: 8

Madurez: Media

Resistencia a enfermedades: Media

- Garnacha tintorera

Época de floración: Tardía

Tipo de baya: Esférica

Madurez: Tardía

Fertilidad: 20

Resistencia a enfermedades: Media

- Negreda

Época de floración: Precoz

Tipo de baya: Esférica

Fertilidad: 7

Madurez: Temprano

Resistencia a enfermedades: Media

- Grao negro

Época de floración: Media

Tipo de baya: Esférica

Fertilidad: 15

Madurez: Tardía

Resistencia a enfermedades: Media

- Tempranillo

Época de floración: Media

Tipo de baya: Esférica

Fertilidad: 10

Madurez: Tardía

Resistencia a enfermedades: Media

Características básicas de los vinos de esta zona

Los vinos de la zona se clasificación según tipo:

- Blancos

Elaborados a partir de las variedades blancas (preferentes: godello, loureira, treixadura, dona branca, albariño, torrontes y lado. Autorizada: palomino)

Si se elabora:

VALDEORRAS GODELLO: con un 100% de godello.

VALDEORRAS CASTAS NOBLES: con un mínimo de 85% de variedades preferentes.

VALDEORRAS BLANCO: elaborados con las variedades preferentes o autorizadas blancas.

- Tintos

Elaborado con uvas tintas preferentes (mencía, tempranillo, brancellao, merenzao, sousón, caíño tinto, espadeiro e ferrón), o autorizadas (gran negro, garnacha tintureira y mouratón).

Si se elabora:

VALDEORRAS MENCÍA: con un 85% mínimo de Mencía.

VALDEORRAS CASTAS NOBLES: con un mínimo de 85% de variedades tintas preferentes.

VALDEORRAS TINTO: con las variedades preferentes o autorizadas tintas.

- Espumoso

Un vino espumoso obtenido según el método tradicional, elaborado con un mínimo del 85% de uva de la variedad godello.

- Tostado

Vino naturalmente dulce elaborado a partir de las variedades tintas o de godello.

D.O. Jumilla

Resumen

La Denominación de Origen Jumilla está situada en el Sureste español. Abarca el municipio de Jumilla y los municipios de Montealegre del Castillo, Fuenteálamo, Ontur, Hellín, Albatana y Tobarra en la provincia de Albacete. En Jumilla se han encontrado los restos de vitis vinífera más antiguos de Europa (año 3.000 a.C.). Cuenta con 43 bodegas. Se caracteriza por el cultivo de la variedad monastrell.

Situación geográfica

La Denominación de Origen Jumilla está situada en el Sureste español, siendo una zona caracterizada por amplios valles y planicies, marcados por montañas, zona de transición entre el Litoral levantino del Mediterráneo y la meseta castellano-manchega, amparando la producción dos amplias zonas: el municipio de Jumilla, en la provincia de Murcia, en el que se encuentra la sede del Consejo Regulador y los municipios de Montealegre del Castillo, Fuenteálamo, Ontur, Hellín, Albatana y Tobarra en la provincia de Albacete.

Jumilla

Jumilla, municipio que posee una extensión de 972 Km2, está situado al Noreste de la Comunidad Autónoma de Murcia enmarcado dentro de la Comarca del “Altiplano”. La altitud media del territorio es de 600 metros sobre el nivel del mar. Su elevación más importante es la Sierra del Carche (Pico de la Madama, 1.372 m). Actualmente posee una población de alrededor de 23.000 habitantes. En 1911 el rey Alfonso XIII nombra Ciudad a Jumilla y a su Ayuntamiento le concede el título de Excelentísimo.

Albatana

Municipio de 856 habitantes y 31 km2 de extensión, al Este de la Comarca Campos de Hellín.

La principal actividad económica está basada en la agricultura (vid y olivo), un poco de ganadería (ovino y caprino) y algún cultivo específico como el azafrán.

Fuente Álamo

Fuente Álamo, con 2.695 habitantes, es el término municipal más al norte de la Comarca Campos de Hellín, limitando con Almansa, con una extensión de 131 km2.

Fuente Álamo cuenta con una importante base económica proveniente de la agricultura, especialmente viñedo y olivar. La cooperativa vitivinícola agrupa a la práctica totalidad de los productores, elaborando vinos que están consiguiendo un importante hueco en el mercado, tanto a granel como embotellados y reservas criados en barrica. Además, cuenta con una bodega privada donde se elaboran espumosos, los únicos de la comarca. Pero no es sólo la agricultura la base de la economía local. La actividad industrial está alcanzando buenas cotas de desarrollo, con el sector del mueble y afines, derivados lácteos, otros productos alimentarios, etc.

Hellín

Hellín Forma parte de la provincia de Albacete desde 1833, con más de 31.000 habitantes es el municipio más poblado de la provincia de Albacete después de la capital.

Hellín está situado al sureste de la provincia de Albacete, en la comarca de los Campos de Hellín, tras el límite meridional de La Mancha y las cadenas prebéticas, limitando por el sur con la Sierra de Segura. A una altitud media respecto al mar de 578 metros. La máxima altitud del municipio es de 1.040 msnm (Sierra de Peñalosa).

El municipio está formado por el pueblo de Hellín y las pedanías de Agra, Agramón, Cancarix, Cañada de Agra, Isso, Las Minas, Minateda, La Horca, Mingogil, Nava Campaña o Nava de la Campana, Torre Uchea, Rincón del Moro y el Maeso.

Los ríos que atraviesan la comarca son el Segura y el Mundo. El primero sirve de límite con la Región de Murcia desde la presa del embalse del Cenajo hasta su unión con el río Mundo, en la pedanía de Las Minas. El río Mundo cuenta con dos embalses, el Talave y el Camarillas.

Ontur

Ontur es un pequeño municipio de la provincia de Albacete, termino municipal de 54km2 y 2.421 habitantes, de fisonomía eminentemente rural, se sitúa al este de la comarca y limita con la provincia de Murcia.

Tobarra

Tobarra se distingue e identifica por dos acontecimientos íntimamente unidos: Tambor y la Semana Santa, donde sobresalen por encima de todo ello sus 104 horas ininterrumpidas y sus tambores , obras de arte (algunos de ellos valorados en miles de euros) con el primer Museo del Tambor del mundo donde se pueden contemplar más de 50 tambores de todo el mundo, la excepcional talla de la imagen de la Dolorosa de Salzillo (S.XVIII) y el acto inigualable de la Bendición Viernes Santo en el calvario por la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno ante más de 30.000 personas.

Historia

La Denominación de Origen Jumilla posee una tradición vinícola importante desde siglos pasados. Ya desde la romanización hispánica, la vid era cultivada en este territorio. En Jumilla se han encontrado los restos de vitis vinífera más antiguos de Europa (año 3.000 a.C.), así como utensilios y restos arqueológicos, como los pendientes de oro íbero con forma de racimo de uva que están fechados en el siglo IV a.C. (la réplica de estos pendientes es la figura que el Consejo Regulador de la DOP Jumilla utiliza en los trofeos que entrega con motivo de los certámenes de vinos que se celebran en esta denominación).

Con el paso del tiempo, Jumilla se convertirá en una de las Denominaciones de Origen más antiguas de España, con reglamentación desde 1966. Desde principios del siglo XX funciona la Estación Enológica (hoy Laboratorio Regional Agrario y Bodega Experimental) que actualmente colabora con el Consejo Regulador.

Tamaño

Cuenta con 43 bodegas adscritas a la Denominación de Origen Protegida Jumilla. Actualmente están registradas más de 25.000 hectáreas de viñedo.

Superficie de viñedo inscrita en la DOP Jumilla:

  • Albatana: 610 Ha.
  • Fuenteálamo: 3.586 Ha.
  • Hellín: 1.895 Ha.
  • Jumilla: 9.986 Ha.
  • Montealegre: 4.442 Ha.
  • Ontur: 1.544 Ha.
  • Tobarra: 2.937 Ha.

Climatología y propiedades del suelo de la zona

Clima

El carácter de los vinos de Jumilla, lo que los diferencia de los de otras regiones, está determinado por lo que se conoce como “terruño “, esa mágica combinación de variedad de uva, composición del suelo, orientación y podado de las cepas, y la climatología.

El clima de la región es de tipo continental influenciado por la cercanía del mediterráneo al este, y de la meseta de La Mancha por el oeste. Es un clima soleado y árido, con unas 3.000 horas de sol al año, y de escasas lluvias, unos 300 litros por metro cuadrado anuales, siendo el régimen de estas lluvias muy irregular y en ocasiones torrenciales. La temperatura media anual es de 16º, con inviernos fríos que alcanzan temperaturas bajo cero y veranos calurosos donde se superan los 40º. El periodo de heladas tiene lugar normalmente entre los meses de noviembre y marzo.

Suelo

Los suelos de la denominación son pardos, pardo-calizos y calizos, en general poseen una gran capacidad hídrica y mediana permeabilidad, lo que permite subsistir a las viñas en condiciones de sequía prolongada, aprovechando bien el agua disponible. Son suelos pobres en materia orgánica, su estructura no permite la propagación de la filoxera, son de pH alto y baja salinidad, poseen una textura franca y franco-arenosa que les confiere una buena aireación. El viñedo se sitúa a una altitud entre 400 y 800 metros.

Variedades de uvas cultivadas

Hablar de la Denominación de Origen Jumilla, es hablar de la variedad monastrell, siendo ésta la variedad de uva que mejor se ha adaptado a lo largo de los tiempos a las condiciones climáticas y de suelo de esta denominación y que imprime el carácter a sus vinos; esta variedad representa más del 80 % de los viñedos de la denominación.

Es una cepa de origen español, se encuentra extendida por todo el litoral mediterráneo, siendo en España la tercera variedad más plantada.

Es de porte erguido, con sarmientos gruesos y cortos, poco ramificados, su hoja posee un limbo de forma pentagonal, con tres lóbulos marcados. Sus racimos son pequeños o medianos y bastante compactos, con bayas esféricas y de tamaño mediano, de coloración azul-negro, de piel gruesa rica en antocianos; su pulpa es carnosa y blanda con poca cantidad de taninos.

Es una variedad de gran rusticidad y elevada resistencia a la sequía, necesita buena insolación. Posee una sensibilidad media-alta frente a mildiu y oídio, es muy resistente a la excoriosis, podredumbre gris y polilla, presentando alta resistencia a la filoxera.

Otras variedades autorizadas:

Tintas: cencibel, garnacha tintorera, garnacha, cabernet sauvignon, merlot, syrah y petit verdot.

Blancas: airén, macabeo, pedro ximénez, malvasía, chardonnay, sauvignon blanc, moscatel de grano menudo y verdejo.

Características básicas de los vinos de esta zona

Los vinos de la D.O. Jumilla presentan la característica diferenciadora respecto a otros de estar elaborados a base de la variedad monastrell, la cual representa más del 80% de la superficie cultivada y que, con el esfuerzo de modernización de productores y elaboradores, han conseguido ganarse el prestigio y reconocimiento del mundo vitícola español y mundial.

Entre éstos destacan:

Los vinos rosados: la mayoría obtenidos a partir de esta variedad, mediante cortas maceraciones entre pulpa y hollejos. Exhiben tonalidades rosas, frambuesas y cerezas, con matices morados, de aromas frutosos y elegantes, sabrosos y frescos en boca.

Los vinos tintos, dominados por la presencia de la monastrell, de fuerte color, generalmente rojo púrpura intenso con ribetes violáceos; muy expresivos y afrutados en nariz (frutos negros, maduros, ciruela, …), con taninos vivos en boca y con gran estructura.

En cuanto a los vinos tintos de crianza, aparte de la madera bien integrada, son sabrosos, carnosos y de gran complejidad aromática, sin olvidar los vinos tintos dulces, naturales y de licor, vinos brillantes y densos, de gran intensidad de color, con aromas a frutos maduros (pasas, higos….) con buenas sensaciones táctiles y muy persistentes en boca, son vinos tradicionales de la zona y de innegable calidad.

D.O Toro

Resumen

Toro es una D.O. situada en Zamora cuya historia vinícola se remonta más de 2.000 años atrás. Comprende parte de las comarcas naturales de Tierra del Vino, Valle del Guareña y Tierra de Toro y linda con los páramos de Tierra del Pan y Tierra de Campos. En ella predomina el uso de la variedad autóctona tinta de toro cuya historia la ha asentado como la variedad reina de la zona. Es una D.O. pequeña, que cuenta con 51 bodegas adscritas y que trata de mantener la calidad que ha traído consigo desde años atrás, mientras lucha por expandirse internacionalmente.

Situación geográfica

La provincia de Zamora está situada en el extremo occidental de la Comunidad de Castilla y León. Los viñedos amparados por la D.O. Toro se asientan en una zona que se encuentra situada al sureste de la provincia de Zamora y suroeste de la provincia de Valladolid. Comprende parte de las comarcas naturales de Tierra del Vino, Valle del Guareña y Tierra de Toro y linda con los páramos de Tierra del Pan y Tierra de Campos.

Historia

Los vinos de Toro cuentan con una gran tradición. Sus orígenes son anteriores al asentamiento de los romanos.

En la Edad Media fue considerado un bien de gran aprecio, siéndole concedido privilegios reales que permitían su comercialización en ciudades donde la venta de otros vinos estaba prohibida.

Se llenaron con estos vinos bodegas reales y navíos que alcanzarían las tierras del nuevo mundo.

Durante el siglo XIX se exporta en grandes cantidades a Francia para suplir la falta de vino provocada por la plaga de la filoxera.

Ya en el siglo XX y en los años 70 se dan los primeros pasos para crear lo que con el paso del tiempo llegaría a ser la Denominación de Origen Toro, cuya culminación llega en 1987.

En la actualidad el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro avala la calidad de 51 bodegas.

La evolución que ha experimentado en las últimas dos décadas les ha llevado a atraer a los consumidores y a la crítica de vinos tanto a nivel nacional como internacional.

Tamaño

La extensión total de la zona que ampara la D.O. Toro, abarca 62.000 Has. de terreno, de las cuales 5.800 están registradas en el Consejo Regulador, que pertenecen a los algo más de 1.200 viticultores inscritos. Actualmente el número de bodegas inscrito en esta Denominación es de 51.

Climatología y propiedades del suelo de la zona

La zona de esta Denominación está caracterizada por un clima continental extremo con influencias atlánticas y de carácter árido.

Las precipitaciones oscilan entre los 350-400 mm. anuales

La temperatura media anual varía entre 12-13°C y viene dada por mínimas de -11ºC a máximas de 37º C. Por lo general se dan 2.600 horas de sol efectivas, que en ocasiones llegan hasta las 3.000 en los años calurosos. El índice helio-térmico es de 4,23.

El ciclo vegetante de la vid oscila los 230 días aproximados.

Todas estas condiciones climáticas, extremado frío en invierno y calor en verano, gran número de horas de sol e importante salto térmico día/noche imprimen un carácter singular y una calidad excepcional a la uva, lo que es primordial para la elaboración de buenos vinos.

El suelo está formado por sedimentos de areniscas, arcillas y pudingas calizas pliocénicas, que en superficie originan suelos pardo-calizos sobre material no consolidado. Se alternan desde materiales limosos, a areniscas de grano grueso y fino con niveles de calizas y margas detríticas formados durante el Mioceno.

La altitud de los viñedos está comprendida entre los 620 m. y los 750 m., perteneciendo estos suelos a la Era Terciaria.

-Variedades de uvas cultivadas.

Las variedades utilizadas y cultivadas en la DO Toro son tinta de toro y garnacha para tintos y verdejo y malvasía para blancos.

Tinta de toro

Variedad autóctona por excelencia de cuyos orígenes apenas se tiene información.

Posee características agronómicas y ampelográficas bien definidas. El comercio de la misma se expide con etiqueta azul y su número de clon correspondien

Conocida también en la zona como tinto aragonés, se sabe que los celtíberos bebían vino de esta variedad mezclado con miel. Fenicios y romanos tuvieron mucho que ver en el asentamiento de esta variedad en Toro, variedad que combina muy bien con la tinta de toro por la sutileza de sus aromas y la cremosidad que aporta a los vinos.

De porte erguido, brotación temprana y maduración tardía, hojas orbiculares ligeramente onduladas de color verde claro brillante, de aspecto aceitoso, envés glabro con peciolo verde pálido, racimos de tamaño medio piramidales frecuentemente corridos y uvas esféricas de color azul-rojizo y finos hollejos.

Implantada en la zona por los mozárabes que partieron de tierras africanas y transhumaron por Al-Andalus hasta llegar a Castilla donde se hicieron sedentarios, en sus equipajes portaban el verdejo blanco, palo de vinífera traído desde la lejana Algaida.

De porte postrado, hoja orbicular algo irregular, y envés glabro con los nervios pronunciados de color verde oscuro con racimos pequeños de piel gruesa que aportan a los mostos blancos alta concentración de extractos en su conjunto.

Malvasía

Se debe a los almogávares la introducción de esta variedad en tierras españolas tras sus expediciones en oriente. Desde Grecia, más concretamente en la zona helénica de Monembasia las varas de la variedad se plantaron en la provincia de Zamora donde prendían con tanto arraigo como eficacia.

De porte semi erguido, hojas de tamaño medio pentagonales y lobuladas de color verde claro, nerviaciones principales con vellosidad, racimos grandes cónicos con hombros apiñados, uvas grandes ovoides de color verde amarillento y hollejos finos. La delicadeza del conjunto hace de ellas que sea necesaria una criomaceración en frío para extraer la serie frutal que retiene en sus hollejos.

Características básicas de los vinos de esta zona

 Los vinos tintos se elaboran principalmente con la variedad tinta de toro, buscando siempre el grado de madurez necesario para obtener vinos donde el equilibrio de sus componentes redunde en la notable calidad de los vinos.

La uva despalillada se encuba en depósitos donde fermentará en presencia de los hollejos durante un tiempo que dependerá del tipo de vino a obtener. Así los vinos jóvenes tendrán encubados más cortos y los vinos destinados a envejecimiento en barricas de roble bordelesas tendrán maceraciones más largas, extracción que la barrica domesticará con el paso del tiempo potenciando la longevidad de los mismos.

Dadas las excepcionales condiciones climatológicas que se prestan en la zona, la variedad tinta de toro madura temprano, esto da la oportunidad para que las bodegas elaboren, además, vinos por el sistema de maceración carbónica (encubado de racimos enteros); estos vinos fragantes, frescos y aromáticos se empiezan a comercializar a partir del mes de noviembre, dentro del mismo año de la recolección de la uva.

Tintos con crianza

Elaborados con la variedad autóctona de Tinta de Toro, cuyas características ampeleográficas bien se asemejan al tempranillo o tinto fino, pero que enclavada en la zona desde hace varios siglos la identifican con un nombre y personalidad propia y diferente a sus semejantes.

Crianza”, el vino deberá tener un mínimo de dos años naturales de los cuales y durante un período mínimo de seis meses habrá permanecido en barrica de roble.

Reserva”, el vino deberá tener un mínimo de tres años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de doce meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.

Gran Reserva”: el vino deberá tener un mínimo de cinco años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de dieciocho meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.

Roble” obedece a una demanda del consumidor, donde la bodega adapta el perfil de un vino a un proceso de crianza mixto en barrica y botella variable y a elección del enólogo, atendiendo a un riguroso seguimiento y control de la Denominación de Origen.

Elaborado con las variedades tinta de toro y garnacha por lo general, con una proporción mínima del 75% de tinta de toro y el resto de garnacha o bien monovarietal de garnacha. Elaborados por el método tradicional de sangrado con maceración corta en frío para mantener y reservar todo el aroma de las variedades y posterior fermentación a baja temperatura.

Elaborado con las variedades malvasía y verdejo, con una proporción mínima del 85% de malvasía y el resto de verdejo o bien monovarietal de verdejo. Elaborados mediante prensa con maceración corta en frío para mantener y preservar todo el aroma de las variedades. Posteriormente se pondrá a fermentar el mosto limpio a baja temperatura para mantener todo el potencial aromático.

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